30 DIAS A LA VICTORIA A TRAVEZ DEL PERDON

DIA 19

LO QUE NO VES 

Yo uso reloj. También llevo un teléfono que puedo sacar fácilmente de mi bolsillo para ver qué hora es, pero aun así llevo mi reloj. Y no soy el único. Mira a tu alrededor; la gente sigue comprando y usando relojes de todos los colores, estilos y tamaños. Tal vez tú también. En el gesto de levantar la muñeca y echar un vistazo al reloj hay algo con lo que muchos nos identificamos.

Algunos relojes son bastante simples. Son digitales y los números llamativos que resaltan en la pantalla son fáciles de leer. Otros relojes son más recargados. Si fueras a Suiza, la histórica capital mundial de la relojería, encontrarías miles de estos relojes de elaborados diseños, a veces a precios exorbitantes. Sin embargo, por elegantes o costosos que sean, todos los relojes funcionan básicamente de la misma manera. La persona que lleva reloj mira la parte superior de este para ver la hora.

Lo más interesante de los relojes es lo que no ves. Oculto bajo la faz del reloj se encuentra todo lo que necesita para marcar correctamente la hora. La parte visible del reloj es precisa gracias a las partes invisibles: todas esas diminutas piezas conectadas e interrelacionadas de un cierto modo giran en conjunto y exactamente en el orden adecuado y al ritmo correcto.

DIOS ESTÁ USANDO LAS CIRCUNSTANCIAS QUE HA PERMITIDO EN TU VIDA PARA LLEVARTE DONDE NECESITAS IR.

Lo mismo sucede con la providencia y la soberanía de Dios. En tu vida hay muchísimo más de lo que puedes ver. Si no ves más que la superficie de lo que experimentas, no puedes entender lo que está sucediendo de verdad. Ocultas bajo los acontecimientos de tu vida están las piezas interrelacionadas que Dios está entrelazando para llevarte a tu destino único.

Cuando alcanzamos a ver un atisbo detrás del telón, con frecuencia malinterpretamos lo que está ocurriendo. Por esta razón, el perdón requiere confianza y fe; algunas partes de tu vida no tienen sentido a simple vista. Podría parecer que no guardan relación entre sí y que son inútiles y hasta perjudiciales, porque no alcanzas a ver cómo está usando Dios los acontecimientos.

Sin embargo, Dios tiene un propósito para todo. Y cuando tú aceptes y confíes en esta verdad —la verdad de su soberanía sobre todas las cosas—, empezarás a ver cómo Él está usando las circunstancias que ha permitido en tu vida para llevarte donde necesitas ir.

En su providencia, Dios producirá su resultado previsto y lo hará en el momento perfecto. El perdón no se basa jamás en la vista. Implica tu fe y no solo tus sentimientos: la fe en que Dios se está moviendo a tu favor incluso en formas que no puedes ver ni entender.