01-19-24-ESP.

31 Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; 32 y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.
Juan 8:31-32
La verdad puede definirse como una norma absoluta por la que se mide la realidad. Jesús nos dice que la verdad no sólo existe, sino que también es una fuerza poderosa cuando afirma en Juan 8:32: "Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres". La verdad no es un concepto inventado. La verdad existe. Jesús da testimonio de su existencia y dice que tú y yo podemos llegar a conocer la verdad por nosotros mismos. Esta norma absoluta por la que se mide la realidad se encuentra fuera de ti y de mí como una norma objetiva. Como estamos viendo esta semana en nuestras devociones, la verdad no se basa en la emoción.
Quiero volver sobre esta realidad porque nos afecta a todos más de lo que creemos. Independientemente de cómo te sientas acerca de algo que es verdad, debes tener en cuenta que tus sentimientos no determinan la verdad. Tus sentimientos pueden estar equivocados. La verdad no necesita que tus emociones la aprueben o la validen.
Uno más uno siempre ha sido igual a dos, y siempre será igual a dos. Esto se debe a que es una norma fija y absoluta por la que se debe medir la realidad. Sin esta norma, gran parte de lo que se basa en fórmulas y programas matemáticos se vendría abajo. Sin esta norma, la física del universo se derrumbaría, al igual que el mundo en el que vivimos. Usted debe decidir, como todo cristiano, cuál es su posición respecto a este tema de la verdad. Ahora bien, no he dicho que debas decidir qué es la verdad. Más bien, debes decidir cuál es tu posición sobre el tema de la verdad. Debes decidir si vas a caer en una cultura que permite a cada persona hacer lo que es correcto a sus propios ojos, como vemos en el libro de Jueces, o si vas a reconocer que hay un estándar objetivo por el cual la verdad ha sido establecida.
No se puede confiar en la carne contaminada y pecaminosa para establecer o mantener la verdad. El pecado distorsiona la verdad. La confianza descansa en la pura perfección del Creador mismo. Reacción: Describa un momento en su vida en el que permitió que sus sentimientos dictaran lo que usted creía que era verdad, sólo para descubrir después del hecho que sus sentimientos estaban equivocados. ¿Qué principio clave aprendiste de esa situación?
¿Cuál es una buena manera de comparar tus emociones con la verdad revelada en la Palabra de Dios?
Oración:
Jesús, motiva mi corazón a apoyarse en Tu verdad y a conocer Tu verdad como la norma absoluta en la que baso mis propias decisiones. Recompensa esos momentos en mi vida en los que hago eso para que pueda obtener una visión de cómo vivir una vida alineada contigo trae el bien a mi vida. Muéstrame lo que significa contrastar mis emociones con la verdad de Tu Palabra y cómo puedo hacerlo como parte regular de mi día. En Tu nombre te lo ruego, amén.
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