09-30-23-ESP.

"No sólo de pan vive el hombre, sino... de todo lo que sale de la boca de Yahveh. "
Deuteronomio 8:3
OPERACIÓN GRANERO
Léelo Mateo 4:3-4
¿Por qué fue probado Jesús en el desierto? Bueno, recuerda lo que sucedió con el primer Adán. Fue probado en el Jardín del Edén. Satanás entró en el territorio de Dios, hizo que Adán pecara, y Adán fue expulsado del jardín al desierto. El último Adán le devolvió la visita a Satanás en su territorio. Jesús fue al desierto para derrotar a Satanás y recuperar para nosotros lo que se perdió por el fracaso de nuestro antepasado, Adán. Con su victoria, Jesús nos rescató del desierto para poder llevarnos algún día al paraíso de Dios, que es el cielo. La Biblia dice que Dios no tienta a nadie (Santiago 1:12). Pero sí nos pone a prueba. ¿Cuál es la diferencia? Como hemos visto, la prueba está diseñada para validar nuestra victoria en Cristo. Pero la tentación del Diablo está diseñada para derrotarnos espiritualmente. Así que Jesús fue tentado por Satanás. Jesús había ayunado durante cuarenta días y noches en preparación para la batalla espiritual, así que la primera tentación fue la "Operación Panera". ¿Qué nos dice eso del Diablo?
Había estado observando el ayuno de Jesús. Sabía que Jesús tenía hambre. Recuerda eso, porque Satanás sabe lo que estás tramando incluso cuando lo que estás tramando es espiritual. Satanás conoce tus intenciones. Satanás estaba cuestionando la provisión de Dios. Le estaba diciendo a Jesús: "Dios no te ha dado lo que necesitas". ¿Alguna vez te has sentido así? Han pasado cuarenta días, y Dios aún no te ha provisto. Estas buscando trabajo, y El aun no te lo ha dado. Has estado orando por un aumento, y no ha llegado. Has estado esperando una pareja, pero Dios no te la ha dado todavía. Satanás dice: "Dios realmente no es tan bueno, porque si fuera bueno, ya tendrías lo que necesitas" ¿Qué dijo Jesús? "Está escrito". En este asunto había algo más que comida. Jesús respondió a la tentación con la Palabra. Cuánto más necesitamos usar la Palabra contra nuestro enemigo. Necesitamos aprender que no sólo de pan vivimos, sino de la Palabra de Aquel que lo provee. Piénsalo Dios no te dio la Biblia para decorar tu mesita de café o para que la lleves bajo el brazo, sino para que la empuñes como una espada.
Posted in Devocional-ESP.
No Comments