09-19-23-ESP.

"Él no permitirá que tu pie resbale; el que te guarda no se adormecerá. "

Salmo 121:3
SU IDEA


Léela Mateo 14:22-24
La Palabra de Dios tiene grandes lecciones para nosotros en esta historia clásica de una prueba tormenta tras tormenta que sufrieron los discípulos. Lo trataremos el resto de esta semana y la próxima, porque no quiero que te quedes corto en lo bueno que Dios quiere enseñarnos. Noten primero que Cristo controla la existencia misma de una prueba. Mateo dice: "Hizo subir a los discípulos a la barca" (énfasis mío). Todo este viaje fue idea de Jesús, no de ellos. Los discípulos querían quedarse donde estaban, porque Jesús acababa de alimentar milagrosamente a cinco mil hombres. A los discípulos les gustó esta acción. Verás, eran iguales a la multitud que quería hacer de Jesús su Rey del "bienestar". Como vimos la semana pasada, Jesús no quería saber nada de eso. Pero desde el punto de vista de los discípulos, este asunto del rey sonaba como una buena idea. Pero lo que los discípulos querían y lo que necesitaban eran dos cosas diferentes. Querían realeza, pero lo que obtuvieron fue un bote de remos en medio de una tormenta, porque eso era lo que Jesús quería que tuvieran. Así que allí estaban los discípulos siendo golpeados por las olas y el viento. Cuanto más remaban en una dirección, más empujaba el viento en la otra. Marcos los describe "tensando los remos" (Marcos 6:48). Aquellos muchachos sudaban. Y ni siquiera querían estar ahí fuera. ¿Te encuentras hoy en medio de una tormenta? ¿Sientes el viento que te empuja? Dices: "Tony, no sólo estoy en una tormenta, sino que me están empujando hacia atrás". Te escucho. Yo también he estado en ese tipo de pruebas. Lo primero que quiero decirte acerca de las pruebas es que para un cristiano, no existen las pruebas al azar, dom, sin sentido. Si Jesús te envió a la tormenta, Su autoridad está reinando sobre ella aunque esté lloviendo sobre ti. Si estas en una prueba, Dios tiene un punto en ella. Dios puede incluso dar en el blanco con una flecha torcida. El puede tomar una prueba causada por nuestro pecado y fracaso y aun hacer algo de ella. El poder y la autoridad de Cristo no son amenazados por las pruebas. Piénsalo Dado que ese paseo en bote de remos fue idea de Jesús, Él debe haber sabido lo que estaba haciendo al igual que Él sabe lo que está haciendo en tu vida hoy.

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