03-23-23-ESP.

Experimentar La Fe

MATEO 17:20

En verdad os digo que si tenéis fe del tamaño de un grano de mostaza, diréis a este monte: "Pásate de aquí allá", y se pasará; y nada os será imposible.  

La fe no se mide por cuánto crees en lo que crees. La fe consiste en creer que Aquel en quien crees es creíble. De hecho, puedes tener toda la fe del mundo en que tu todoterreno despegará y te llevará a Canadá a 12.000 pies de altura, pero seguirás atascado en el tráfico con las cuatro ruedas firmemente apoyadas en el suelo. ¿Cómo puedes saber si en quien crees es creíble? Conociéndolo y experimentándolo. Imagínate a una niña que se sube a la espalda de su papá para dar un paseo. No se pregunta si él puede sostenerla o si la va a dejar caer. Simplemente pregunta: "¿Me tienes?" mientras se contonea y ajusta las piernas en su sitio. Al preguntar a su papá: "¿Me tienes?", afirma su confianza en que él es digno de confianza. Cuando él responda: "Sí, te tengo" y disfruten de un paseo seguro, ella tendrá aún más confianza en él la próxima vez. Pero, ¿y si no está segura de que su papá la mantendrá a salvo?

Puede decir todo el día que cree que él puede llevarla, pero decirlo mil veces no reducirá las dudas que siente. Nunca experimentará todo el placer de su presencia hasta que dé ese primer paso de fe y descubra que él es más que capaz de sostenerla. La fe se hace realidad cuando se experimenta. Decir que crees que Dios te tiene en el camino de tu destino es fácil. Sentir que crees también es fácil. Pero la fe no se basa en tus sentimientos. La fe se experimenta en tus pies. Por eso la Biblia lo llama "caminar por fe" en vez de "sentir por fe". Demuestra tu fe actuando para vivir tu destino. Tómate a Dios en serio. Hazle responsable de Su Palabra. Descubre todas las promesas que Él tiene reservadas para ti, y luego recíbelas creyendo que lo que Dios dice es verdad.

Querido Dios, aumenta mi fe para que pueda ver cómo se mueven las montañas. Hazme un instrumento de fe que refleje Tu verdad mientras camino hacia el cumplimiento de mi destino.

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