Cambiar El Ayer Por El Mañana
HEBREOS 4:1
Temamos si, mientras queda una promesa de entrar en Su reposo, alguno de ustedes parece haberse quedado corto de ella.
¿Recuerdas a Jed Clampett y The Beverly Hillbillies? Lo que hacía ese programa tan divertido era que Jed y su equipo habían sido liberados de su antigua vida en medio de la nada, pero seguían viviendo como paletos en su nueva vida en Beverly Hills. Su ubicación había cambiado, pero su mentalidad no. Lo mismo sucedió con los israelitas que escaparon de Egipto después de 430 años de opresión. Los israelitas habían salido de Egipto, pero Egipto no los había abandonado a ellos. Habiendo viajado a la Tierra Prometida y enviado espías a examinarla, se encontraban en el precipicio de un mañana glorioso. Pero en lugar de confiar en que Dios les daría su herencia, optaron por centrarse en los desafíos a los que se enfrentarían. En lugar de celebrarlo, se quejaron y protestaron.
Incluso querían volver al pasado en lugar de continuar hacia el futuro. Cuando Dios libero a los israelitas de Egipto, no solo los libero de su pasado, tambien los libero a su futuro-Canaan. Sin embargo, debido a que eligieron estar tan centrados en el ayer, se perdieron su mañana. Como resultado, se vieron obligados a vagar por el desierto durante 40 años para que Dios pudiera desconectarlos de su pasado. Muchos de nosotros no podemos ilusionarnos con el mañana porque seguimos aferrados a nuestro pasado. No podemos dar un paso hacia nuestro futuro porque ni siquiera podemos pasar el día de hoy. Los israelitas estaban atados a su pasado porque no hicieron lo que el capítulo 4 de Hebreos nos dice que es esencial: combinar la palabra de Dios con la fe. Leemos: "Por tanto, temamos si, permaneciendo aún la promesa de entrar en su reposo, alguno de vosotros pareciere no haberlo alcanzado. Porque a nosotros también se nos ha anunciado la buena nueva, como a ellos; pero la palabra que oyeron no les aprovechó, porque no fue unida a la fe en los que oyeron" (Hebreos 4:1-2). Tener fe es actuar según la Palabra de Dios. Tener fe es actuar como si algo fuera así aunque no lo sea, para que sea así simplemente porque Dios lo dijo. La fe es siempre una acción. Por eso se nos dice que "caminemos por fe" en vez de decirnos que "hablemos por fe". Hasta que no apliquemos activamente la Palabra de Dios a nuestras vidas, seguirá siendo una teoría espiritual. No se convertirá en una experiencia concreta. Sin una acción, morirá en el desierto. Dios no está tan interesado en tu "amén" como en tu acción mientras vives tu destino.
Señor, haz de mí una persona de fe activa, que actúe de una manera que revele mi confianza en Ti y en Tu Palabra.
No Comments